“Dirán mis amigas y paisanas, que una mujer en Quito no alcanza a descubrir la sublimidad de las ciencias y que los hombres solo son los que las penetran y manejan. Yo las compadezco y digo que su error es excusable…”                                                                         Manuela Espejo

El proceso de conquista española en Latinoamérica llegó a ser doloroso y confuso para muchos nativos de la región, acoplarse a un nuevo sistema de vida fue realmente duro y cruel más aún para las mujeres, quiénes tenían una serie de errores que para los españoles no eran para nada aceptables en aquel entonces, cambiar la forma de vida a imagen y semejanza de lo que dictaba la ley de Dios era el camino ideal para convertirse en una mujer digna de “un marido y una familia”.

Fernández de Oviedo en su Historia general y natural de las Indias, dirá que «En cierta fiesta muy señalada e de mucha gente […] es costumbre que las mujeres tienen libertad, en tanto que dura la fiesta -que es de noche- de sé juntar con quien se lo paga o a ellas les placen, por principales que sean ellas en sus maridos. E pasada aquella noche, no hay de por ahí adelante sospecha ni obra del tal cosa, ni se hace más de una vez en el año […] ni se sigue castigo ni celo ni otra pena por ello»

Con estos antecedentes y siendo testigos de la forma de vida de las mujeres en Latinoamérica fue mandatorio por parte de la corona que ningún español se cruce con una nativa a razón de preservar el linaje y pureza de sangre, esto no pasó, las relaciones sexuales interétnicas fueron pan de cada día durante la época colonial. Muchos conquistadores tomaron como esposa a hijas de líderes indígenas para ganar tierras y poder, convirtiéndolas en modelos de esposas con valores de esposas dignas para ellos, preservando la castidad y el honor familiar, varias nuevas esposas de conquistadores en América tenían apenas 12 años.

Durante la época colonial las mujeres podían escoger su destino, sólo tenías dos caminos, el convento o el matrimonio, siempre y cuando sean una doncella a carta cabal y no una solterona, la diferencia radicaba en la virginidad, siendo característica principal para conseguir marido y un buen dote para la familia de la novia, sin esta característica la niña podía quedarse sola para ser juzgada por la sociedad durante toda su vida, razón por la cual varias niñas preferían el convento a un matrimonio arreglado.

Varias mujeres españolas también llegaron en busca de conquistadores al nuevo mundo, varias de ellas eran el modelo a seguir de las mestizas en América o intentaban serlo, las que no podían conseguir marido se dedicaban a la confección de telas, o venta de alimentos.

Dentro de las mujeres indígenas las actividades eran distintas, varias de ellas ya tenían marido y familia al momento de la conquista, es por ello que la economía familiar se basaba en ellas, quienes eran las que ayudaban a sus esposos en la venta de productos y alimentos dados por la tierra, las solteras generalmente hacían las actividades de esclavas o compañeras sexuales en hogares españoles.

Debido al maltrato constante que sufrían muchas mujeres indígenas y mestizas varias de ellas levantaban su voz cada vez y cuando perdiendo así el anonimato muchas veces, e inyectando el bichito de rebeldía en muchas más.

» La colonia reafirma la oscura presencia de la mujer, que si es india es la concubina del español, luego será la doméstica sin sueldo trabajando como esclava para la familia del español. Es la etapa en donde la burguesía española sienta sus reales, y la mujer europea es tratada como reina, marcando una brecha insalvable hasta nuestros días»

  • Luis Vitale, «La condición de la mujer en la colonia y la consolidación del patriarcado», 1981
  • edlettersandpoems.wordpress.com/2008/08/14/la-mujer-ecuatoriana-en-la-colonia/
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