En Ecuador estamos próximo a elecciones y el mismo proceso en recintos electorales se ha venido desarrollando de la misma manera desde hace muchos años atrás con la única diferencia que este año al ser época de pandemia se han aumentado los recintos electores y los ciudadanos sufragarán de acuerdo al último dígito de su cédula de ciudadanía, pero el mismo día.

Este proceso como tal, ha venido cambiando de forma espontánea y responde a una evolución histórica que en Ecuador se ha desarrollado paulatinamente, aunque no de forma lineal.

Desde que el territorio ecuatoriano se consolidó como una república a partir del año de 1830, la necesidad de tener un líder que tome las decisiones de un país y siguiendo los conceptos de “cero monarquías en América”, fueron necesarias las llamadas elecciones.

Las primeras elecciones dentro del territorio se realizaban en pequeñas asambleas que eran presididas por un Juez, con un cura quien sería su mano derecha más tres vecinos de reputación intachable (elegidos por ellos mismo), ellos eran los encargados de seleccionar a los ciudadanos que podían acercarse elegir, siendo un proceso rápido y de evidente ganador.

Pero ¿Quiénes podían sufragar?

El proceso anterior se mantuvo por años con pequeñas diferencias al momento de seleccionar que ciudadanos podían acercarse a votar, con el pasar del tiempo se tomó una regla general para otorgar el ejercicio de derechos políticos a las elites de la sociedad, aquellos varones que sabían leer y escribir, con edad mínima de 25 años y que gozara de un ingreso anual de doscientos pesos generalmente proveniente de bienes raíces o de alguna profesión.

Estos requisitos se fueron haciendo flexibles de acuerdo a las necesidades de los candidatos y de la sociedad como tal, como en el año de 1852 cuando se exige la edad de 21 años para poder sufragar (sólo varones de elite), mientras que en el año de 1861 se estipula los 21 años como edad mínima para ejercer un derecho político, para quienes no hubiesen contraído matrimonio y cualquier edad para quien ha contraído matrimonio.

Con la llegada de Gabriel García Moreno al poder, muchas cosas cambiaron y como era de verse la iglesia tomo un papel mucho más importante del que tenía dentro de las decisiones políticas, aumentándose un requisito más a la lista, “Varón que profese la religión católica”, y si no eras católico ¿ya saben lo que pasaba no?

Llegó la Revolución Liberal al territorio ecuatoriano y se produjeron aquí cambios trascendentales en la toma de decisiones políticas y sociales, entre ellas la eliminación del último requisito antes descrito y la creación de un Registro Electoral en donde tu voto debía ser secreto, directo, igual, libre y universal.

El año de 1906 es importante (ojo aquí), la nueva ley dispone que podrá ser elector toda persona mayor de 21 años de edad con capacidad legal para participar en las decisiones políticas del país, dejando una brecha abierta al no excluir la participación de la mujer, pero tampoco nombrarla, dejando una duda y un deseo para la mujer en participar en eventos políticos.

No es hasta el año de 1929 que se nombra a la mujer como participe de eventos políticos al decirse que “debe entenderse como toda mujer u hombre, mayor de 21 años, que supiere leer y escribir”, con la obligatoriedad del voto para varones, no así para la mujer para quien continuaría siendo facultativo hasta el año de 1968.

Notas de importancia y relevancia histórica.

  • En el año de 1978 se prevé el voto facultativo para personas analfabetas.
  •  La edad mínima para poder sufragar quedó fijada en 18 años.
  • El 9 de junio de 1924 se resolvió por unanimidad que las mujeres ecuatorianas gozaban del derecho de elegir y ser elegidas.
  • Matilde Hidalgo de Procel fue la primera mujer en sufragar no solo en el Ecuador sino en toda Latinoamérica en el gobierno de José Luis Tamayo en el año de 1924.

Mi opinión

El proceso de elecciones en nuestro país es rico en historia y me enorgullece contarla, considero que se debe tomar el proceso de elecciones como una fiesta cívica y darle el respeto y la altura que se merece el proceso como tal.

Recordemos que nuestros abuelos respetaban esta fecha cívica y la honraban al sufragar con respeto, con criterio y educación, ¡la preparación es importante! ¿Por quién vamos a votar? ¿Por qué lo hago? ¿Qué papel tengo en mi país al tomar esta decisión?, si bien es cierto estamos pasando un momento de emergencia sanitaria, y la manera de sufragar este año debió ser de otra manera, evitando la aglomeración de tantas personas en recintos electorales, esto mostro sin duda una brecha grande de atraso en procesos electorales ¿Cuál es el siguiente paso?

¡Ven y sígueme la pista!

Pdta.- ¡Sufraga! Es un derecho por el que luchamos y ahora lo tenemos (pero cuídate también)

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