“Luna, reina y Madre

por la bondad de tus aguas,

por el amor de tus lluvias

estamos llorando,

estamos sufriendo”  (Fragmento Inca – poema wawaki)

Conocido como el Imperio más grande de América, caminos exactos, gran extensión y una organización social estable y jerárquica son características propias de un imperio, pero ¿realmente lo fue?

¿Cómo nació el Imperio Incaico?, cuenta la leyenda que Manco Cápac y Mama Ocllo, hijos del Dios Inti, hermanos y también esposos nacieron de las aguas del lago Titicaca , en dónde fueron entregados una varilla de oro que les serviría para fundar su nuevo hogar, esta varilla debía entrar en la tierra con mucha facilidad por lo cual debieron recorrer varios caminos en búsqueda de lo ofrecido, llegando a lo que ahora conocemos como el Cusco, que tiempo después se convertiría en la capital del Imperio del Tahuantinsuyo en el año de 1438.

Evidentemente al ser una leyenda y transmitida de generación en generación, es gracias al cronista Inca Garcilaso de la Vega que al tener descendencia Inca logra escribir tiempo después la leyenda que ahora conocemos, interpretando la leyenda entendemos que Manco Capac tal vez era el líder de una pequeña sociedad que habitaba alrededor del lago Titicaca y al no tener comida suficiente y organización deciden migrar al norte para mayor estabilidad.

Recordemos que el imperio Inca no durará más de 100 años, para ser exactos desde el año de 1438 hasta el año de 1533, desapareciendo de a poco con la llegada de los españoles, la sociedad Inca solamente vivió 95 años, poco tiempo a pesar de tener una sociedad organizada y un poder político bastante estable con más de 2500000 Km2, extendiendo su territorio desde el sur de Colombia hasta Chile y parte de Argentina.

Si nos damos cuenta el Imperio Inca tiene características propias de un imperio europeo a pesar del poco tiempo que vivió, sin embargo su visión espiritual era muy distinta a de los imperios del viejo continente destacando que la visión del pasado, presente y futuro se encontraban en un mismo camino refiriéndose a sus muertos y a sus ancestros en un tiempo presente y permitiendo que fueran ellos quienes tomaran las decisiones del imperio, visión completamente distinta a otras sociedades, con decisiones pensadas en los muertos y en los ancestros de la región.

Visión y forma de vida bastante confusa para los españoles, puesto que para los incas hablar de sus muertos era como si ellos aún estuvieran presentes, complicando de esta manera aún más la comunicación con los españoles en la conquista.

El Tahuantinsuyo como fue nombrado gracias a su división territorial de los cuatro suyos, Tahua = cuatro suyos = región, “Región de los cuatro suyos” en quichua, llegó a tener tal extensión debido a las conquistas pacíficas que en su mayoría consistían en el intercambio cultural y crecimiento demográfico, pero si bien es cierto también se destacaron por lo sanguinaria de sus conquistas en pequeños pueblos que se negaban a ser conquistados por ellos, sin embargo el objetivo era el mismo extensión territorial y crecimiento cultural.

Los incas no desarrollaron un sistema de escritura, solamente un sistema de contabilidad conocido como “Quipus”, sistema numérico que ayudaría a tener un inventario exacto de los bienes de la región, por tal motivo la tradición oral de leyendas y poemas incas era importante dejando hoy por un legado y tradición como el poema presentado al inicio de este post, poema usado en las fiestas y adoración de la luna durante la cosecha.

«Bueno es culantro pero no tanto» – Refrán Inca ¿ Lo sabías?

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2 commentarios

Cyndi Carolina Ramón · agosto 5, 2020 a las 12:14 am

Esta historia en particular es muy enriquecedora la vengo leyendo de distintas formas desde que tenía 12 años es muy bueno seguir aprendiendo cosas nuevas como el refrán inca quien lo diría.
Excelente blog .

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